● “Un siglo de voces juveniles: de scouts, cristaleros y pingüinos” es una muestra inmersiva y gratuita co-creada junto a centros de estudio, museos y un consejo de niños y adolescentes.
● La iniciativa surge en un contexto crítico: según datos de la Defensoría de la Niñez, el 33,4% de los menores de edad siente que los adultos validan “poco o nada" sus opiniones.
SANTIAGO, julio de 2026.– ¿Puede la historia de los movimientos sociales transformarse en una experiencia vivencial y emocional? Con el objetivo de relevar a la infancia y la juventud como motores permanentes de la construcción democrática en Chile, llega a la Galería de la Memoria del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos la exposición interactiva “Un siglo de voces juveniles: de scouts, cristaleros y pingüinos”.
La muestra —impulsada por la Fundación Momento Ciudadano, en alianza con el Museo de la memoria y los Derechos Humanos, la Escuela de Diseño de la Universidad Diego Portales (UDP) y el Museo Histórico Nacional, y financiada por el programa Ciencia Pública del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación— estará abierta al público de forma completamente gratuita desde el 10 de julio hasta el 13 de septiembre de 2026.
Diseñada especialmente para adolescentes de entre 13 y 17 años, pero apta para todo público, la exhibición funciona como un laboratorio vivencial que busca activar la empatía histórica a través de un viaje inmersivo.
El recorrido arranca a principios del siglo XX, cruzando la vereda entre el nacimiento del movimiento Boy Scout en Chile y la cruda realidad de los "niños cristaleros", quienes desafiaron el trabajo infantil con la histórica huelga de la Fábrica Nacional de Vidrios en 1925.
Posteriormente, la muestra traslada al visitante hacia las décadas de 1930 a 1970 para desenterrar el rol clave de los centros y federaciones de estudiantes en sus comunidades.
El viaje culmina con una potente estación dedicada a las movilizaciones entre 1980 y 2006, reviviendo la resistencia secundaria en plena dictadura militar, el "Mochilazo" de 2001 y la emblemática "Revolución Pingüina", un hito que enfrenta directamente al espectador a tomar postura ante la protesta social y la demanda histórica por una educación de calidad.
“Esta exposición nos recuerda que la historia de Chile también ha sido escrita por niños, niñas y jóvenes que, desde distintos momentos y contextos, se organizaron para defender sus derechos y transformar la sociedad. Nos alegra acoger esta exposición, que invita a reflexionar sobre los desafíos democráticos del presente y que ha sido construida de manera colaborativa con jóvenes y estudiantes, poniendo en valor la participación de las nuevas generaciones", señala María Fernanda García directora del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos.
El proyecto cobra especial relevancia frente al complejo escenario actual de participación: datos de la Defensoría de la Niñez advierten que el 33,4% de los niños, niñas y adolescentes siente que los adultos consideran "nada" o "poco" lo que piensan o sienten.
Por una parte, mientras la fundación Momento Ciudadano y el Museo Histórico Nacional se encargaron de la investigación histórica, el Taller de Objetos y Espacios Museográficos de la Universidad Diego Portales, compuesto por casi 30 estudiantes de la Escuela de Diseño y un equipo docente interdisciplinario de la institución, se encargó del diseño y montaje de la muestra. A su vez, el proyecto contó con la asesoría permanente de un Consejo de Voces Ciudadanas, compuesto por niños, niñas y jóvenes, quienes validaron los conceptos y la pertinencia de los dispositivos.
"El proceso de desarrollo de esta exposición entre tantas instituciones, profesionales, estudiantes y jóvenes refleja el espíritu de la muestra, donde la participación y la colaboración son piezas clave para la construcción de nuestra democracia", destaca Javier Pascual, Director de Educación de la Fundación Momento Ciudadano y coordinador del proyecto.
